Portada / Ciencia y Astronomía / Exoplanetas
LA NASA ENCONTRÓ UN PLANETA DE LAVA
El telescopio James Webb midió HD 3167 b, a 154 años luz. El año dura menos de un día. La cara que mira a la estrella está fundida, a más de mil grados, y aun así conserva atmósfera.
Estados Unidos
Domingo 11 de Octubre de 2026 · 03:05· 4 min de lectura

La NASA encontró un planeta que es de lava. El telescopio es el James Webb. El planeta se llama HD 3167 b y está a 154 años luz de la Tierra. No es un mundo para pisar. Es una supertierra rocosa, de unas 1,6 veces el radio de la Tierra y cerca de 4,8 veces su masa, tan pegada a su estrella que le da la vuelta en 0,96 días. El año, allá, dura menos que un día de acá. Una cara queda siempre del lado de la estrella. Esa cara está fundida.
Lo que el Webb midió no es una foto. Es el momento en que el planeta pasa por detrás de la estrella, un eclipse secundario, con el instrumento de infrarrojo medio, el MIRI. Cuando el planeta se esconde, la luz que falta es la luz del propio planeta. Esa falta fue de 38 partes por millón, con un margen de 11. El número queda más de cinco sigma por debajo de lo que debería verse si HD 3167 b fuera una roca pelada, oscura y calentada al máximo.
La cuenta de la temperatura es esta. Si la superficie se tragara toda la luz de la estrella, el punto que la mira de frente rondaría los 2.500 kelvin, unos 2.230 grados. El lado de día que salió de la medición está cerca de los 1.300 kelvin, unos 1.030 grados. Sigue siendo lava. A esa temperatura la roca no es piso, es un mar. Pero está muy por debajo del máximo teórico. La explicación que dan los autores es una atmósfera: nubes que devuelven parte de la luz, o vientos que se llevan el calor hacia el lado de la noche, o las dos cosas. Cuál es el gas, todavía no se sabe.
El trabajo lo firma Brandon Park Coy, de la Universidad de Chicago, en el grupo de Edwin Kite, y salió en The Astrophysical Journal Letters. Kite lo dijo así: cuanto más cerca de su estrella orbita un planeta rocoso, más difícil debería ser que conserve una atmósfera, porque lo bombardea el viento de la estrella. HD 3167 b la conservó igual. Es el mundo de lava más frío, y el menos irradiado de este tipo, con evidencia de atmósfera. Y el más chico entre los que la tienen.
No hay vida ahí. Mil grados no dejan agua líquida ni nada que se le parezca. Lo que deja es una referencia. Coy explicó que, cuando se formaron los planetas terrestres, la Tierra pasó por un océano de magma: la superficie entera, líquida. Este planeta es una forma de mirar esos primeros millones de años, desde 154 años luz, con un telescopio de la NASA.
Sin atmósfera, el lado de día estaría tan caliente como es posible. No lo está.