“No va a haber lugar para todos”: el BID mira a Vaca Muerta para anticipar el impacto del boom minero
El banco interamericano plantea que el desafío será convertir las inversiones mineras en desarrollo más allá del empleo directo.
Buenos Aires
Lunes 21 de Septiembre de 2026 · 17:27· 3 min de lectura

Ante el crecimiento esperado del cobre y el litio, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) plantea que el empleo directo no alcanzará para absorber todas las expectativas. Su estrategia incluye fortalecer proveedores y otras actividades regionales, además de anticipar las rutas, la energía y los servicios que demandarán los proyectos.
“ No va a haber lugar para todos posiblemente en la minería, pero todos deberían generar, en torno a la actividad minera, oportunidades nuevas de desarrollo económico”, señaló a Martín Walter, especialista en minería del BID, y enfatizó que las minas generarán empleo, pero no podrán sostener por sí solas el desarrollo de las regiones donde se instalen.
“El boom se viene”, aseguró Viviana Alva Hart, representante del Grupo BID en la Argentina, durante la entrevista, y puso la experiencia de Vaca Muerta como referencia de lo que ocurre cuando la infraestructura y los servicios deben correr detrás de las inversiones.
“En oil & gas ya hay una explosión enorme en Vaca Muerta y se está requiriendo una cantidad de infraestructura que hay que hacer ya”, explicó Alva Hart. En minería, en cambio, “como son inversiones de largo plazo, hay un proceso en el que podemos trabajar para habilitarlas ”.
El planteo introduce un matiz frente a las expectativas que el propio Gobierno nacional deposita sobre la minería como generadora de empleo. Si bien es cierto que la minería demandará trabajadores, especialmente en la fase de construcción, esa necesidad disminuye cuando las minas entran en operación.
De allí la advertencia del BID: buena parte del empleo asociado al crecimiento minero tendrá que generarse fuera de las minas, a través de proveedores y de otras actividades económicas capaces de aprovechar las inversiones.
Walter planteó que el objetivo debe ser construir “ecosistemas productivos locales fuertes”. Un productor agrícola o una pyme pueden comenzar abasteciendo a una minera, pero deberían aprovechar ese impulso para "ganar escala y llegar a otros clientes". De ese modo, la actividad económica generada alrededor del yacimiento no dependería exclusivamente de sus contratos ni de su vida útil.
Esa mirada excede al proveedor instalado en las localidades cercanas. El BID distingue diferentes “anillos”: los servicios comunitarios; las empresas provinciales; y la industria nacional capaz de suministrar equipamiento, ingeniería e insumos más sofisticados.
El organismo trabaja junto con la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) para identificar la demanda que generarán más de 70 proyectos de cobre y litio, con inversiones previstas superiores a US$50.000 millones.
La discusión sobre quiénes podrán capturar esas oportunidades también atraviesa al Gobierno nacional. La Secretaría de Minería cuestionó los esquemas provinciales que establecen cupos de contratación local y el Ministerio de Economía Nación acaba de convocar a una ronda de negocios en Rosario para ampliar la participación de empresas.