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Gustavo Santaolalla: “El ronroco ha convivido conmigo”

El artista presentará este sábado en La Plata, por primera vez en Argentina, su espectáculo dedicado al instrumento andino y a su disco homónimo, que marcó un antes y un después en su trayectoria

La Plata

Viernes 11 de Septiembre de 2026 · 07:17· 4 min de lectura

Gustavo Santaolalla: “El ronroco ha convivido conmigo”
La Plata

Inclasificable como es, como ha sido su trayectoria, moviéndose entre el folclore, la electrónica y los sonidos globales con igual comodidad, el músico, compositor y productor Gustavo Santaolalla siente que hay algo en el ronroco, ese instrumento andino de la familia del charango, caracterizado por su sonido grave, profundo y ronroneante, que es una pieza clave para explicar y definir su música y su trayectoria. Es que esa trayectoria que va de Arco Iris a Hollywood, que lo llevó a producir los discos más importantes de la música latinoamericana de fin de siglo y a trabajar con cineastas como Michael Mann, Iñárritu y Ang Lee, tiene un punto de quiebre, un mojón, un momento clave: el lanzamiento de “Ronroco”, disco de 1998 que reunía sus aventuras con el instrumento.

Pasado el cuarto de siglo de aquel disco clave, Santaolalla decidió que quería celebrar ese sonido, esa hermandad con su instrumento, y empezó a tejer un espectáculo alrededor del instrumento: ese espectáculo, que lo llevó a Europa y Asia, se estrenará en Argentina este sábado (Sala Ginastera del Teatro Argentino, desde las 20).

Pero, advierte Santaolalla en diálogo con EL DIA, no es una mera reinterpretación de aquel disco: el ronroco está en el centro del espectáculo para mirar hacia atrás pero también para entretejer ese sonido con posibles futuros, con nuevas expresiones y usos del ronroco. Como siempre ha hecho Santaolalla, claro, que explica que no es que tomó el ronroco en 1998 y grabó un disco, sino que “el ronroco ha convivido conmigo. Este disco estaba en mí”. “Ese álbum”, profundiza, “reunió grabaciones que yo realicé en un período de 13 años de mi vida. Cosas que grababa y que guardaba para mí, solo la había escuchado gente muy cercana a mi. Fue Don Jaime Torres el que me impulsó a que esto saliera en un album: en un momento dado, cuando mi carrera de productor empezó a florecer, fui convocado a producir un compilado de la carrera de Jaime. No lo conocía personalmente, aunque lo admiraba”.

Eso que a Santaolalla lo cohibía, para Jaime “era maravilloso: él buscaba eso con el charango, que quería trascender el estilo de donde venía el instrumento. Y yo creo que lo he logrado, de alguna manera: la última utilización del ronroco con gran visibilidad fue el tema de ‘The Last of Us’. Y nadie vino a decirme ‘qué lindo instrumento andino’, o ‘qué ritmo de chacarera’. La identidad está ahí, pero ampliada, y eso es algo muy especial que he logrado con el instrumento”.

“The Last of Us” es, claro, la serie de HBO Max que lleva música de Santaolalla, una de tantas bandas sonoras que le ha valido premios al ganador de dos Oscar y dos Grammy. Es el punto de llegada de una carrera que cambió con “Ronroco”: Santaolalla era productor, estaba gestando el nuevo mapa de música alternativa de Latinoamérica y a punto de fundar Bajofondo, cuando ese disco, “sin salir a promocionarlo ni nada, cobró vida propio, empezó a sonar en las radios universitarias, y un día llamaron de la oficina de Michael Mann”.

El director de “Fuego contra fuego” lo quería conocer y usar sus canciones para “El informante”, película con Al Pacino y Russell Crowe. “Y así también conocí a Alejandro González Iñárritu, y así terminó el ronroco en ‘Amores Perros’, e Iñárritu me presentó a Walter Salles e hice ‘Diarios de motocicleta’”. Entonces, dice, “mi relación con el instrumento, y ese álbum, necesitaban y merecían tener una puesta en vivo”.

- ¿Por qué volver ahora a “Ronroco”, casi tres décadas después de su publicación?

- En 2018 nos decías que nunca habías mirado atrás hasta “Desandando el camino”. ¿Este regreso a “Ronroco” es una continuación de aquel gesto retrospectivo o es otra cosa, una obra que seguís habitando en presente?

- ¿Cómo se traduce al vivo un disco tan íntimo, construido sobre el silencio tanto como sobre el sonido?

- Llevarlo al vivo fue un desafío. Yo también quería ver qué pasaba con eso, tenía mi incertidumbre al respecto. Pero logré armar un ensamble acústico donde hay una combinación de muchos instrumentos de cuerda, con el ronroco como instrumento principal, pero hay charangos también, ronrocos con cuerda de metal, guitarra barítono, una guitarra con unas cuerdas en una afinación muy especial, casi como un bajo, hay autoharp, tubos de PVC, violín, viola, cello… Hay una serie de instrumentos que ayudan a crear no un calco del álbum “Ronroco”, pero funciona perfectamente para mostrar esa música. Y no solo toco música pertinente a esos discos, sino que hacemos, por ejemplo, una suite de “The Last of Us”. Y hay una sorpresa en el concierto que no puedo revelar… Pero que entra perfectamente en esa atmósfera que creamos para este concierto.