TRUMP: SI QUIEREN UN PAÍS COMUNISTA, DE TERCER MUNDO Y PLAGADO DE CRIMINALES Y ENFERMOS MENTALES 'WOKE', VOTEN A LOS DEMÓCRATAS, SINO VOTEN A LOS REPUBLICANOS
Lo dijo estos días en su cuenta de Truth Social y en los actos de Texas, Oklahoma, Alabama y Ohio. La elección es el 3 de Noviembre. Además insistió con que si los Republicanos ganan las elecciones, dar 5.000 dólares por adulto.
Estados Unidos
Domingo 4 de Octubre de 2026 · 00:10· 5 min de lectura

Donald Trump plantó las legislativas del 3 de noviembre como una disyuntiva. Si gana el Partido Demócrata, dijo, Estados Unidos deja de ser el país que es: se vuelve un país del tercer mundo, comunista, con las fronteras abiertas y con presos de todo el mundo adentro. Si ganan los republicanos la Cámara de Representantes y el Senado, sigue siendo, en sus palabras, el país más caliente del mundo, y encima reparte un cheque.
El sábado lo escribió en Truth Social, después de un informe de la Casa Blanca del 1 de octubre. «La agenda social demócrata les costaría a los estadounidenses billones de dólares si llegaran al cargo. Estados Unidos, tal como lo conocemos, quedaría completamente destruido, y nos convertiría en un país del tercer mundo. No podemos permitir que eso pase. VOTEN REPUBLICANO». El informe del Council of Economic Advisers, que él citó, proyecta un costo de 49 billones de dólares en diez años, más de 350.000 dólares por hogar.
En los actos de la semana el tono fue el mismo, con otras frases. El miércoles 30 dijo que había creído que ya no iba a hacer campaña, pero que los republicanos necesitan los votos: si no, «vamos a tener a estos lunáticos de las fronteras abiertas». Dijo que abrirían la frontera y dejarían entrar presos «de todas partes del mundo, no solo de Sudamérica», y habló de 25 millones de personas que cruzaron, «muchas de las cuales no son gente que uno querría en este país».
El jueves, en una planta de Peterbilt en Denton, Texas, avisó que si los demócratas llegan al poder «vamos a terminar en una depresión financiera» como la de 1929. Esa noche, en Durant, Oklahoma, pidió que finjan que él está en la boleta: «si no ganamos, van a terminar haciéndome un juicio político». Ahí volvió sobre socialistas, frontera abierta y crimen, y ofreció 5.000 dólares a cada adulto si su partido retiene el Congreso. Lo llamó el dividendo Trump, y lo ató a la recaudación de los aranceles. El viernes, en Mobile, Alabama, dijo que Estados Unidos «nunca va a ser un país comunista» y que están «en la cúspide de derrotar a los comunistas, socialistas, lunáticos radicalizados y villanos». El sábado, en Ohio, repitió la depresión de 1929, los 5.000 dólares y el «finjan que estoy candidato». Les pidió el voto aunque odien a los republicanos de la boleta local, Jon Husted y Vivek Ramaswamy.
La elección no es presidencial. Se vota el control de las dos cámaras. Trump igual la está corriendo como si el nombre en la papeleta fuera el suyo. La frase de la semana, dicha de distintas formas en cuatro estados y en su red, es una sola: en noviembre, demócratas o republicanos.
Si no votan, vamos a tener a estos lunáticos de las fronteras abiertas.