PALUMMO: "SI SOY INTENDENTE, CONMIGO SE TERMINAN LOS 'TRAPITOS'"
Es su primera propuesta de gestión para La Plata. El que cuida coches y el que limpia vidrios en la calle quedan prohibidos. Todos. Con él, se terminan.
La Plata
Lunes 5 de Octubre de 2026 · 11:50· 5 min de lectura

Mauro Palummo largó su primera propuesta de gestión para la Intendencia de La Plata y no la dejó en un eslogan. La dijo así: "Si soy Intendente, conmigo se terminan los trapitos". Trapito, en la calle, son dos oficios que nadie pidió: el que se para en la esquina a "cuidar" el auto y el que se te tira al parabrisas a limpiarlo.
El que cuida coches no es un estacionamiento. No tiene playa, no tiene ticket y no tiene un lugar. Se apropia de la ochava, de la puerta del hospital, del juzgado, de la diagonal y de la vereda de la plaza. Te señala un hueco que es de todos, te hace un gesto y después cobra. Si pagás, "te lo cuidó". Si no pagás, el auto aparece rayado, el espejo doblado o la puteada en la cara. El miedo es el negocio. El que limpia vidrios hace lo mismo en el semáforo: el agua sucia, el diario, el trapo, y la mano adentro del auto antes de que el semáforo cambie. El vidrio queda peor. La moneda sale igual.
En La Plata eso ya es paisaje. Centro, hospitales, tribunales, la zona de la catedral, las diagonales cuando hay facultad o partido. La señora que va al médico paga para no discutir. El que estaciona cinco minutos paga para que no le hagan la marca. A la noche, la mujer que vuelve sola no quiere una discusión en la esquina con uno que ya decidió que esa cuadra es de él. No es un laburo. Es un peaje privado sobre la calle pública.
La propuesta de Palummo parte de ahí, y es de gestión, no de discurso. Si es Intendente, el trapito queda prohibido. Todos. La calle no se alquila. Nadie cobra por un cordón que es del municipio. Tránsito y policía despejan la esquina, no miran para otro lado. No hay un cuidado de autos permitido ni un limpia vidrios habilitado. Nadie puede ofrecer ese servicio en la calle. Directamente, quedan todos prohibidos. No hay más 'te lo cuido', no hay más 'te lo limpio'. Las calles vuelven a ser libres, vuelven a ser de la gente de bien.
Es la primera propuesta de gobierno que Mauro Palummo lanza en su campaña de cara a las elecciones del año que viene. Palummo viene diciendo que quiere una Ciudad con sentido común, para la gente de bien y sin lumpenaje, y esta sería una clara medida o propuesta en ese sentido.
Ojalá, por el bien de todos los ciudadanos platenses, lo haga. Y todo indica que si. Si vemos el mensaje de Palummo en cada video, publicación o declaración desde el comienzo de su campaña, observaremos como apunta permanentemente contra el lumpenaje, donde además no dejó de aclarar que <<no los puede ni ver>>, y si además observamos su historial, veremos que su política, en términos discursivos y de acción, siempre dejó en claro que detesta al lumpenaje y defiende a la gente de bien, y nunca se corrió ni un ápice de ese pensamiento o sentimiento.
Si soy Intendente, conmigo se terminan los trapitos.