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UNO MENOS: LE QUISIERON ROBAR EL AUTO Y CASI LO MATAN, PERO ACELERÓ E HIZO JUSTICIA

En Lomas del Millón, La Matanza, 3 criminales armados bajaron de una Volkswagen Suran. Daniel Alfredo Tireni, de 61 años, no se bajó de su auto, aceleró e hizo justicia. Hizo lo que el Estado no hace.

La Matanza

Martes 6 de Octubre de 2026 · 17:30· 4 min de lectura

La Volkswagen Suran de los asaltantes, de noche, en la puerta de una casa de Lomas del Millón
Lomas del Millón, La Matanza. La Suran de los chorros, el Jueves a la noche. Tireni aceleró y se fue.

El jueves a la noche, en Lomas del Millón, partido de La Matanza, 3 criminales quisieron asaltar a un Hombre de 61 años que iba en su auto. Se llama Daniel Alfredo Tireni. Ellos iban en una Volkswagen Suran gris. Bajaron armados, en Sargento Cabral al 2300, casi Eduardo Costa, y uno se le plantó de frente a punta de pistola. Tireni, el Hombre no negoció, acceleró y lo pasó por arriba. El ajusticiado fue Ángel Nahuel Gilardoni, de 25 años. Murió en el acto. Uno menos.

Los otros dos no llamaron a una ambulancia para auxiliar a una víctima. Subieron al herido a la misma Suran y se lo llevaron a la casa de la madre, en Cochabamba al 1800, Villa Madero. Ahí avisaron. Cuando llegó la policía, Gilardoni ya estaba muerto. En la escena del asalto quedaron una pistola Bersa calibre .22 y la culata de un revólver. No era un malentendido. Era un robo, con arma, de noche, en la puerta de una casa.

Tireni hizo lo que tenía que hacer. Estuvo muy bien. Un hombre de 61 años, solo, adentro de su auto, con un chorro armado enfrente, no tiene otra salida que la que tomó. Si frena, le sacan el auto, o le pegan un tiro, o las dos cosas. Aceleró para irse. El que se le cruzó para robarlo no llegó a contarlo. Por suerte. Si Gilardoni seguía vivo, seguía robando. O matando a otro. El que elige apuntar a un laburante de noche elige ese final.

Esto pasa porque la seguridad que tiene que dar el Estado no está. No existe. Es mala. En el conurbano un vecino sale de su casa y tres tipos en una Suran alquilada lo esperan con un fierro. No hay patrullero. No hay cámara que llegue a tiempo. No hay nadie. El ciudadano se defiende solo, como se defendió Tireni, con el acelerador. La fiscalía de Homicidios de La Matanza, a cargo de Claudio Fornaro, no le puso ninguna medida restrictiva: entendió que aceleró para escapar del ataque. Detuvieron a un cómplice, Franco Abadie, de 27 años. El dueño de la Suran, Brian Nicolás Sancho, de 28, se presentó. El que queda limpio de entrada es el de 61.

No hay nada que discutir. Un criminal armado quiso robarle la vida a un hombre que iba en su auto. Ese hombre se salvó. El criminal no. Así tiene que terminar cada vez que el Estado mira para otro lado y deja a la gente de bien a merced de los chorros. Tireni no es el problema. El problema es el que bajó de la Suran con un arma. Y ese ya no va a bajar de ninguna.

El Estado no estaba. El que estaba era él, adentro del auto, con un arma de frente.