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Cuando el número baja, el relato también tiene que bajar

1,7% en Agosto. El dato no pide un himno. Pide no negar lo que se ve. El sentido común, otra vez, está en la planilla, no en el mitin.

Argentina

Jueves 10 de Septiembre de 2026 · 21:30· 6 min de lectura

Casa Rosada vista desde Avenida Rivadavia
Casa Rosada. El número de Agosto obliga a hablar de lo que pasó, no de lo que alguien prefiere.

La inflación de Agosto fue 1,7%. No es el paraíso. Es el número más bajo en 14 meses. Quien gobierna tiene derecho a marcarlo. Quien se opone tiene la obligación de no convertirlo en un complot del INDEC. El sentido común empieza ahí: los precios suben menos que el mes pasado. Eso pasó.

Al mismo tiempo, Kicillof dijo que Milei lo dejó solo frente al delito. La Policía bonaerense no la manda Washington ni la Casa Rosada. La manda La Plata, la de la gobernación. Echarle la culpa al de al lado es el truco más viejo de la política argentina. El vecino, en José C. Paz o en El Palomar, no cobra el relato. Cobra el susto.

Hay una batalla cultural que no se pelea con un tuit. Se pelea cuando un gobernador dice «nos han dejado solos» y nadie le pregunta de quién es la policía. Se pelea cuando un 1,7% se lee como propaganda y no como dato. Se pelea, también, cuando un medio elige contar las dos cosas en la misma edición: el número que bajó y el homicidio que no.

Breaking News no canta himnos. Informa. El Jueves 10 de Septiembre la inflación mensual tocó un piso de 14 meses y el conurbano volvió a contar un muerto por un robo de moto. Las dos frases pueden estar en la misma página. El que las niega, una u otra, ya eligió bando contra el sentido común.

El sentido común no es un eslogan. Es mirar el 1,7 y no convertirlo en otra cosa.